Siemens lleva su tecnología digital a los lugares más exóticos del planeta

Siemens lleva su tecnología digital para edificios a los lugares más exóticos del planeta

La tecnología de Siemens llega a los lugares exóticos, turísticos más recónditos del planeta para convertirlos en espacios más eficientes. En este caso, el Bürgenstock Resort, un complejo turístico situado sobre el lago de Lucena, en Suiza Central, mejora su eficiencia energética gracias a la tecnología Desigo CC, de Siemens.

A través de esta solución, se registran datos para maximizar la eficiencia energética del hotel, desde la calefacción y refrigeración del complejo, hasta los equipos de ventilación, la red de saneamiento, la automatización de las salas y la seguridad de las zonas.

El lago de los Cuatro Cantones, en Suiza Central, es uno de esos espacios con un encanto especial que es cada vez más demandado por los amantes de los lugares especiales. El primer hotel de la zona se construyó en la ladera del monte Bürgenstock, en 1873 y, en las décadas siguientes, se convirtió (y así se ha consolidado) como uno de los destinos más populares.

Entre los años cincuenta y ochenta, personalidades de la política, los negocios y el espectáculo acudían a la estación de esquí de Bürgenstock y se alojaban en su hotel. La localidad suiza comenzó a recibir gran atención mediática (la boda de los actores Audrey Hepburn y Mel Ferrer por ejemplo, se celebró allí).

Pero ¿qué tiene el Bürgenstock Resort para ser tan especial? La respuesta parece clara. Se trata de un hotel inteligente que se asoma al lago de Lucena.

La importancia del dato para una gestión inteligente

La central del Bürgenstock Resort se controla mediante tecnología de Siemens. El agua del lago viaja a través de un sistema casi cerrado y se extrae sólo para regar las áreas verdes. Si hay alguna incidencia (ruptura de una tubería o un exceso de presión) el sistema de bombeo se desconecta automáticamente. Para saber el estado de la instalación se recolectan datos constantemente en todos los lugares clave. Estos datos son recopilados y registrados por la plataforma de gestión de edificios de Siemens, Desigo CC.

Pero esta plataforma no solo gestiona y monitoriza la calefacción y la refrigeración del complejo hotelero. Los equipos de ventilación, la red de saneamiento, la automatización de las salas y la seguridad de las zonas también están integrados bajo el mismo sistema. Los variadores de velocidad Sinamics, de Siemens, contribuyen al funcionamiento ecológico del resort, ajustando tanto la calefacción como la refrigeración y la ventilación. Gracias a la estructura del sistema, los componentes individuales están perfectamente coordinados y son fáciles e intuitivos de manejar.

Además, para asegurar el perfecto suministro de energía de la instalación se construyó una nueva central eléctrica. Esta planta combina tecnología de casi 130 años de tradición, con las soluciones más punteras. Hoy, al igual que en 1888, el agua del lago de los Cuatro Cantones se recoge y canaliza en las afueras del pueblo de Kehrsiten y se bombea hasta el monte Bürgenstock. En el pasado, esto se hacía para abastecer el hotel de agua potable; hoy ya se ha convertido en la energía del complejo hotelero. Las nuevas y potentes bombas transportan 78 litros de agua por segundo hacia la cima de la montaña, que cuenta con un desnivel de 500 metros. El antiguo depósito de agua dulce en la cima del monte Bürgenberg sirve ahora como almacenamiento y, desde allí, el agua se bombea a la central eléctrica.

Las bombas de calor, que cuentan con una potencia máxima de 1,3 MW, calientan el agua de la instalación entre 45 y 55°C, dependiendo de la temperatura exterior. Después, el agua se distribuye a los distintos edificios y se utiliza para la calefacción directa o como fuente de energía para las bombas de calor de los edificios, que calientan el agua sanitaria a 65°C.

Hay una buena razón para que este sistema funcione en dos fases: si el agua se transportara a 65°C, la pérdida de energía sería sustancialmente mayor que si se transporta de 45º a 55°C, y el coeficiente de rendimiento (COP) de las bombas de calor sería considerablemente menor.

Para la refrigeración se utiliza directamente el agua del lago: la temperatura del agua a 37 metros por debajo de la superficie del lago es de 5º a 7 °C durante todo el año, por lo que el agua del lago cubre entre el 70% y el 90% de las necesidades de calefacción y de refrigeración del resort. El agua utilizada es redirigida de vuelta al lago y fluye a través de una turbina que recupera parte de la energía. Esta energía se utiliza para bombear el agua hacia la montaña.

El complejo en cifras

Hoy, tras una inversión de alrededores de 550 millones de francos suizos (unos 500 millones de euros), el hotel se ha convertido en un resort inteligente con cuatro hoteles de entre tres y cinco estrellas, un total de 383 habitaciones y suites, además de un spa de 10.000 metros cuadrados. También cuenta con un centro de convenciones de unos 2.200 m2 y con capacidad para más de 800 invitados: 31 salas de reuniones y una discoteca para 600 personas. El resort también cuenta con dos centros deportivos de tenis que, a su vez, pueden convertirse en lugares para eventos de 500 personas cada uno. Junto a ello, el espacio cuenta con una propuesta de ocio que incluye ocho restaurantes, un campo de golf de 9 hoyos, un funicular, un cine y varias tiendas.

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