Reciclabilidad y durabilidad: claves de la eficiencia en las conducciones

Reciclabilidad y durabilidad: claves de la eficiencia en las conducciones

(Artículo publicado en la Revista Obras Urbanas número 70)

El impacto medioambiental de los materiales es uno de los factores que puede determinar la elección de unos u otros para los diferentes proyectos. Hoy en día la preocupación acerca del efecto que ejercemos sobre la naturaleza es constante, ya que valoramos un mayor compromiso con el cuidado de nuestro alrededor y tomamos decisiones teniendo en cuenta esos factores, incluyendo el ámbito laboral.

Procesos de producción y contaminación: la importancia de reciclar

Los métodos de producción y procesamiento de determinados materiales o elementos constructivos ya no sólo buscan una gestión eficiente, sino que abogan por un compromiso sobre la eficiencia energética de sus productos en funcionamiento.

La denominada huella de carbono o el análisis del ciclo de vida son métodos que permiten medir el efecto directo o indirecto que tiene una organización durante sus procesos de producción, dando una visión amplia de su participación en el calentamiento global y ser consciente del impacto que cada proceso provoca. Es fundamental realizar este tipo de análisis para valorar la situación de partida y poder establecer objetivos sostenibles y respetuosos con el medio ambiente. La norma ISO 14067 especifica los principios, requisitos y directrices, para la cuantificación, total o parcial, de la huella de carbono de los productos.

Dentro de la construcción de nuevas conducciones, así como en proyectos de renovación de redes, la importancia del impacto en el medio está cada vez más presente, a pesar de no haber muchos estudios que lo cuantifiquen en cada tipo de tubería. Las especificaciones técnicas que tiene cada material y que responden a una necesidad distinta junto con el efecto sobre el medio ambiente, hacen que cada proyecto tenga unas características propias.

El proceso de fabricación de la tubería de acero sitúa su huella de carbono en unos términos medios ligeramente superiores al hormigón armado pero inferiores a la fundición dúctil. La huella de carbono siempre crece con el aumento del diámetro de la tubería a fabricar, sea cual sea el material en uso.

La tubería de acero se fabrica utilizando una de las materias primas más reutilizadas, más fácilmente reciclables y con mayor valor residual: el acero. Casi el 90 o 95% del acero utilizado es material reciclado, por lo que cuenta con un compromiso total con el reciclaje.

Durabilidad y mantenimiento: la otra cara de la moneda

En la otra cara de la moneda, encontramos que aspectos como una larga vida útil, la adaptación, versatilidad y comodidad en el mantenimiento y el montaje influyen positivamente en la elección de materiales y su impacto en el medio ambiente.

La tubería de acero garantiza una larga vida útil cuyo montaje resulta cómodo y rápido gracias a su mayor largo de tubo, la ligereza de los mismos y su resistencia frente a impactos durante el montaje y relleno de zanja, y, sobre todo, tiene unos requisitos de mantenimiento y explotación mínimos ya que es un tubo fuerte ante sobrepresiones, movimientos del terreno o empujes de flotación cuya integridad se ve altamente reforzada por las protecciones activas (protección catódica) y pasivas (revestimientos).

La conducción de acero es una estructura continua sin juntas y cuenta con la ventaja de tener un tipo de abocardado esférico que permite un cierto giro que evita el uso de piezas especiales. Aun así, las piezas especiales se hacen con el mismo material y a pie de obra según la necesidad, por lo que se asegura la continuidad en todo el trazado. Estas características del tubo de acero evitan las fugas y la penetración de raíces, haciendo una conducción estanca y segura en toda su vida. Además, la innovación y desarrollo en materia de pinturas y revestimiento aseguran la protección interior y exterior de la tubería de acero, garantizando el suministro, a la vez que se utilizan productos con un menor impacto ambiental.

En resumen

La eficiencia energética es una cuestión compleja que abarca todos los procedimientos previos y posteriores a la fabricación, pero también al uso del producto, su mantenimiento y explotación posterior. La elección de los materiales ha de prever las situaciones a las que se enfrentará cada proyecto, buscando la mejor solución en cada momento y valorando el impacto real que tendrá dicho producto en toda su vida útil. Dentro de este paradigma, la tubería de acero cuenta con grandes ventajas competitivas tanto por su reciclabilidad como por su durabilidad en condiciones de estanquidad total para las conducciones de agua, petróleo y gas, y como tubo estructural en proyectos de infraestructuras.

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