Next Generation: Rehabilitación viviendas y edificios residenciales

Next Generation: Rehabilitación viviendas y edificios residenciales

Los fondos europeos Next Generation, permitirán a España movilizar una importante inversión, parte de ella se dedicará a la rehabilitación de edificios y viviendas.

El pasado 5 de octubre se publicó el Real Decreto-ley 19/2021 de medidas urgentes para impulsar la actividad de rehabilitación edificatoria en el contexto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con el fin de potenciar la mejora en la eficiencia del parque de vivienda en España, caracterizado por su antigüedad.

Según el INE la construcción de más de la mitad de los edificios residenciales es anterior a 1980, cuando entró en vigor la primera normativa de aislamiento, en esta situación se encuentran cerca de 5,5 millones de edificios residenciales y unos 9,7 millones de viviendas.

A partir de la calificación energética, tras su análisis, se constató que más del 81 % de los existentes se sitúa en las letras E, F o G, en términos de emisiones, aumentando dicho porcentaje hasta el 84,5 % de los edificios en el caso del consumo energético.

Todo ello pone evidencia el importante potencial de la rehabilitación energética y la imperiosa necesidad de resolver este gran problema tanto para la población como para el medio ambiente.

En el actual contexto de recuperación y crecimiento post pandemia, se pone de manifiesto la necesidad de afrontar una gran oleada de transformación por parte de todos los Estados Miembros en la que la renovación del parque inmobiliario se considera un elemento fundamental tanto para alcanzar el objetivo de la neutralidad climática de aquí a 2050, como para impulsar el empleo y la actividad

El nuevo instrumento de recuperación “Next Generation EU”, permitirá a España movilizar un volumen de inversión importante. España recibirá en torno a 140.000 millones de euros, de los que la mitad serán préstamos y el resto, ayudas directas.

Para acogerse a estos fondos, España ha trazado una hoja de ruta para modernizar su economía que permitirá realizar reformas estructurales en los próximos años, mediante cambios normativos e inversiones.

Esta hoja de ruta es el “Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia”, aprobada el pasado 7 de octubre, guía la ejecución de cerca de 72.000 millones de euros entre 2021 y 2023, siendo los proyectos de mayor cuantía los dedicados a la movilidad sostenible, rehabilitación de viviendas y la regeneración urbana.

Además, cumple con precisión, las prioridades de los fondos europeos de recuperación: la inversión “verde” representa más del 37% del total del Plan y la digitalización cerca del 33%. El Plan diseñado para los próximos tres años se estructura en torno a cuatro transformaciones: la transición ecológica, la transformación digital, la igualdad de género y la cohesión social y territorial.

Su desarrollo se estructura en torno a diez políticas, la primera es la “Agenda urbana y rural, la lucha contra la despoblación y el desarrollo de la agricultura”, y su Componente 2 se compromete, de forma específica, al desarrollo de un ambicioso Plan de rehabilitación de vivienda y regeneración urbana.

La Componente 2 se configura para impulsar las acciones necesarias dirigidas a reforzar la inversión pública y privada y reorientar el modelo productivo, impulsando la transición verde, la descarbonización, la eficiencia energética, el desarrollo de las energías renovables, la electrificación de la economía, el desarrollo del almacenamiento de energía, la economía circular, las soluciones basadas en la naturaleza y la mejora de la resiliencia en los ámbitos de la rehabilitación y la regeneración urbana.

El plan específico de la vivienda cuenta de momento con una partida de 6.820 millones de euros (el segundo más destacado por importe) y sus principales objetivos son impulsar la rehabilitación del parque edificado en España e incrementar el parque de vivienda en alquiler social en edificios energéticamente eficientes, contribuyendo a la activación de este sector y a la generación de empleo y actividad en el corto plazo.

Se configura una oportunidad sin precedentes de concentrar un importante volumen de recursos en este sector de actividad estratégico a través de la ejecución del conjunto de reformas e inversiones.