MB CRUSHER: una obra maestra 100% Hecha en Italia

En los 15 años transcurridos desde su nacimiento, MB CRUSHER ha sabido revolucionar el concepto de trituración: con su cuchara directamente aplicable a las máquinas operadoras ha cambiado radicalmente el enfoque lógico de trabajo, abriendo escenarios de producción  impensables hasta entonces. La producción a lo largo de los años se ha expandido y a las cucharas trituradoras, se han unido los modelos más innovadores de Cucharas Cribadoras, Fresadoras y Pinzas componiendo la gama más amplia presente en el mercado de maquinarias y accesorios para la construcción y el reciclaje.

Por primera vez en la historia, MB abre las puertas de su división productiva y  se cuenta a través de las imágenes de un  cortometraje emocionante. Un proyecto que ha sabido coger la esencia de la idea original de los fundadores – combinar materia prima de excelente calidad, la innovación tecnológica y la pasión humana – que ha  llevado a la empresa a estar presente hoy en día en miles de obras de construcción ubicadas en más de 100 países en el mundo. Por sus peculiaridades y la reducción de los costes de gestión en la obra, MB se confirma de hecho como la mejor opción, tanto en los territorios emergentes que participan en la construcción de infraestructuras primarias y obras de urbanización, como en los países más desarrollados históricamente que abordan constantemente  los temas de reconstrucción de las antiguas zonas industriales y la construcción de nuevos barrios residenciales.

Dentro de la nueva sede de Fara Vicentino, en una superficie de más de 17.000 metros cuadrados, las manos expertas de los hombres MB y las maquinarias de última generación, dan forma a la materia prima con el fin de crear una obra maestra 100% Hecha en Italia.

 

Para garantizar un producto de calidad superior MB ha elegido HARDOX . Y es precisamente el corte por plasma de grandes placas, que sorprende por su precisión y eficiencia, en las primeras etapas de este proceso. Un viaje que se caracteriza por la simbiosis entre el hombre y la máquina, aquel en el corazón de MB, constante durante todo el proceso productivo; Es el caso del proceso de limpieza minucioso de cada elemento cortado y de la siguiente fase de doblado, donde se pone en muestra la habilidad del team MB. Las prensas se convierten en extensiones de los brazos del hombre y realizan los componentes individuales que serán posteriormente punteados  y pre-ensamblados.

Uno no puede permanecer indiferente ante el encanto de la línea de soldadura. El control de calidad es manual y siempre confiado a los ojos expertos del team, pero son las máquinas robóticas y tecnológicamente avanzadas que dejarán sin palabras. Se pierde la percepción del tamaño y el sentido de peso para ayudar a la danza que estas máquinarias  ponen en escena todos los días,  las 24 horas. Resplandores de luz exaltan los bordes de los productos MB que toman forma. La materia parece cambiar su estado, de un simple hierro se compacta, para convertirse en una máquina MB.

Es con una exhaustiva fase de arenado, limpieza y posterior barnizado la cuchara  asume su color reconocible negro profundo, convertido  en el icono de la producción de MB. Barnizado estrictamente manual y al agua, una señal clara de precisión extrema y de la sensibilidad de la empresa para proteger el medio ambiente.

Ya se puede imaginar la forma de la cuchara, pero para convertirse en una verdadera MB el camino aún es largo y se continua con la fase de montaje de los diferentes componentes, que la convertirán en las más rendidora del mundo. Una minuciosa prueba  de control bajo estrés, garantiza un excelente rendimiento y certifica la calidad del producto. La cuchara puede entonces «vestirse» del característico color amarillo MB, con la aplicación de las calcomanías de alta resistencia y refringencia. Aunque si se efectua  en cada  fase de proceso individual, el control de calidad al final de  la producción comprueba  la superación de más de 500 parámetros para garantizar el poder de trituración MB.

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