Los fabricantes de productos cerámicos están elaborando unas fichas que recopilan la información ambiental de los productos cerámicos exigida por los sellos BREEAM, LEED y VERDE.

La cerámica es sostenibilidad, un valor intrínseco a sus productos y sistemas, gracias a sus características sociales, económicas y medioambientales. Es por ello que este tipo de material se ha convertido en la elección perfecta de promotores y constructores, además de arquitectos y aparejadores, para conseguir certificar sus proyectos siguiendo los criterios de los reconocidos certificados de sostenibilidad de los edificios BREEAM, VERDE y LEED.

En los últimos años, el interés por las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP) que ha elaborado Hispalyt, la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida, ha crecido exponencialmente por la oportunidad que para los promotores representa conseguir los créditos que conceden los certificados internacionales LEED y BREEAM y el español VERDE a aquellos edificios que incorporan productos y materiales con DAP, además de otros criterios de sostenibilidad también exigidos.

Estas DAP son ecoetiquetas tipo III, lo que significa que han sido verificadas por terceros, y que, por lo tanto, suministran información cuantificada y fiable. Hispalyt ha desarrollado las DAP de las seis familias de productos cerámicos: ladrillos cerámicos cara vista, adoquines cerámicos, tejas cerámicas, bovedillas y casetones de arcilla cocida, tableros cerámicos y ladrillos y bloques cerámicos para revestir. Además, para acreditar y comunicar la excelencia ambiental de los distintos materiales, se han registrado en el programa GlobalEPD de AENOR.

Sin embargo, la industria cerámica ha querido ir más allá y los fabricantes de productos cerámicos asociados a Hispalyt están preparando unas fichas sectoriales que recopilan la información ambiental de las seis familias de productos cerámicos, exigida por los sellos BREEAM, LEED y VERDE, y que se publicarán en la Plataforma de Materiales de GBCe.

“A través de estas fichas queremos facilitar a los profesionales ligados a la certificación ambiental de edificios, la identificación de empresas y productos cerámicos con los criterios de sostenibilidad y eficiencia energética según los requisitos de cada certificación”, argumentan desde Hispalyt.

Y es que, la exigencia de estas certificaciones para la obtención de créditos es cada vez mayor, lo que requiere analizar cada uno de sus parámetros desde el punto de vista de cada familia de productos cerámicos.

“No hay que olvidar que mientras BREEAM es un sello internacional de construcción sostenible, cuyo lema “Pensar global, actuar local” permite adaptar su metodología a la normativa española, LEED es un certificado de reconocimiento mundial que se centra en gran medida en demostrar que los edificios una vez ejecutados superan con ensayos in situ los umbrales mínimos marcados por este certificado”, recuerdan desde Hispalyt. “Por otra parte”, añaden, “nos encontramos con el sello español VERDE, que avala Green Building Council España (GBCe), y que es un certificado de segunda generación con una perspectiva de ciclo de vida en donde se prima la evaluación del comportamiento del edificio frente a la valoración de medidas aisladas”.

Estas fichas, novedosas en el sector, han sido elaboradas por Architectural Green Method y estudian la contribución de cada una de las familias de productos cerámicos a los créditos que se valoran en las mencionadas certificaciones LEED, BREEAM y VERDE. Así, proporcionan información sobre el objetivo de los créditos, los datos para acreditar su cumplimiento, el procedimiento de evaluación y los documentos de soporte.

Los distintos parámetros medioambientales en los que el material cerámico tiene una contribución específica se detallan en las fichas de las respectivas certificaciones medioambientales. Entre estos criterios, a modo de ejemplo, para el caso de la ficha de ladrillos cara vista, destacan la parcela y emplazamiento, la energía y atmósfera, los recursos naturales y los aspectos sociales, para la obtención del sello VERDE; la calidad del ambiente interior, la innovación en el diseño, las materias y los recursos, y la energía y atmósfera, para conseguir el certificado LEED; y la gestión, la salud y el bienestar, los materiales, la energía, los residuos e innovación, como parámetros exigibles por el sello BREEAM.

Existen multitud de proyectos con materiales cerámicos que han logrado obtener los certificados BREEAM, LEED o VERDE. Entre las obras más destacadas, se encuentran el Campus Universidad Loyola, en Sevilla, de luis vidal + arquitectos, o el polideportivo Camp del Ferro, en Barcelona, del equipo formado por AIA, Barceló-Balanzó arquitectes y Gustau Gili. Ambos edificios, diseñados con ladrillo cara vista, han obtenido el certificado LEED.

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