Madrid Calle 30, nuevo socio de la AEC

Madrid Calle 30 se asocia a la AEC y acerca la excelencia de la gestión urbana a todo el colectivo viario.

Madrid Calle 30 nació con el siglo XXI. Su finalidad era, básicamente, transformar y modernizar la primera autopista de circunvalación de Madrid, la M-30, cuyas obras se desarrollaron entre 1970 y 1990. Con la renovación de la vía se pretendía mejorar la competitividad de la capital como centro de actividades económicas, culturales, educativas y de ocio.

La iniciativa acabó siendo un macroproyecto en el que, entre otras muchas actuaciones, se horadaron más de 50 kilómetros de túnel, una obra sin parangón en la historia de la ciudad.

El soterramiento de la M-30 dio lugar a una transformación radical de algunas zonas, especialmente en el tramo adyacente a la ribera del río Manzanares, con la construcción del Parque Madrid Río. La obra en su conjunto ha recibido desde su ejecución diversos premios nacionales e internacionales por su contribución a la revalorización y regeneración urbanas, la innovación tecnológica aplicada en la fase de construcción y explotación e incluso por su modelo de financiación.

Entre los efectos sociales y económicos que ha tenido el proyecto, sus responsables destacan el incremento de la seguridad vial, la fluidez del tráfico y la comodidad para el usuario de esta infraestructura. A ello han contribuido la eliminación de puntos inseguros y la instalación de nueva señalización y de paneles para informar al conductor en tiempo real. Pero, además, señalan, se ha reducido la contaminación, se han creado espacios verdes donde antes había asfalto, se ha mejorado la vertebración de la ciudad y, en definitiva, se ha ganado movilidad a la vez que se creaba empleo.

En la actualidad, Madrid Calle 30, a través de Emesa (Empresa de Mantenimiento y Explotación de la M-30), sigue siendo responsable de la explotación, conservación y mantenimiento de esta circunvalación y de las infraestructuras y espacios de su entorno: enlaces, puentes, zonas verdes y áreas libres incluidas dentro del anillo.

El uso de tecnología avanzada y el trabajo de profesionales altamente cualificados hacen de su gestión un modelo de servicio al usuario reconocido internacionalmente y que responde a las necesidades de eficacia, seguridad y calidad que demandan los madrileños del Siglo XXI.

En este contexto, son muchos los objetivos y los retos que Madrid Calle 30 comparte con la Asociación Española de la Carretera (AEC) y con el conjunto de sus socios, en el camino hacia una movilidad segura, sostenible y digitalizada.

Muestra de ello son las últimas acciones emprendidas por la AEC y enfocadas precisamente a incrementar la tecnología propia de la infraestructura viaria para desarrollar la conectividad entre el coche y la vía, mitigar sus efectos negativos sobre el medio ambiente fomentando la conservación y el uso de energías limpias, y, por supuesto, disminuir el número de accidentes.

Por ello, la adhesión de Madrid Calle 30 al modelo asociativo que representa la Asociación Española de la Carretera es un paso importante en la consecución de dichos objetivos. Desde la Asociación, estamos convencidos de que esta colaboración reforzará el trabajo de ambas entidades, especialmente en estos momentos de incertidumbre en los que la recuperación del país está en juego.

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