Consejos para reducir el ruido en los hogares

Consejos para reducir el ruido en los hogares

Con motivo de la celebración del Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido, que se celebró el 29 de abril, Knauf Insulation recuerda cómo, de una forma práctica y sencilla, se pueden aminorar y reducir las molestias generadas por el ruido, principalmente de los vecinos, durante el confinamiento en la vivienda.

“Somos conscientes que los edificios nuevos o los que se rehabiliten a partir de ahora alcanzarán niveles de comportamiento acústico muy aceptables gracias a las nuevas exigencias del Código Técnico de la Edificación –CTE- y a la progresiva incorporación de innovadoras soluciones constructivas. Pero también serán más confortables y habitables por el especial significado que ha cobrado el concepto de bienestar en el hogar durante la situación de confinamiento”, destaca Oscar del Rio, director General de Knauf Insulation Iberia.

El Estado de Alarma decretado debido a la pandemia ha reducido considerablemente los niveles sonoros en el exterior, fundamentalmente por el tráfico, mientras que, por el contrario, se ha producido un incremento, aunque sensible, de las quejas vecinales por ruido.

Para combatir y reducir este ruido interno, Knauf Insulation ha elaborado una pequeña guía con consejos sencillos que todos los ciudadanos pueden practicar en sus casas:

  • Ser cuidadosos con el ruido. No hay justificación alguna para estar en casa todo el día con los tacones puestos si no es para molestar al vecino de abajo. Y lo mismo sirve para aquellas personas que están hasta horas intempestivas con la música y la televisión a todo volumen. Si fracasa la vía del diálogo y los vecinos infractores persisten con esta actitud, el presidente de la comunidad les puede apercibir para que cesen esta actividad molesta.
  • Si haces obras, que sean en horarios permitidos. En cualquier comunidad de propietarios nos podemos encontrar al típico manitas que siempre tiene tiempo para colgar un cuadro y, casualmente, lo hace en horas de la siesta o durante el fin de semana. No todo está perdido. Los niveles de ruido permitidos están regulados en las ordenanzas de protección del medio ambiente del municipio donde se encuentra la finca. También, dicho sea de paso, las normativas municipales suelen regular el tramo de horarios para la realización de este tipo de obras. No obstante, hay que recordar que las obras de cierta envergadura en las que intervengan operarios en espacios habitados están actualmente suspendidas por el Estado de Alarma.
  • Colocar burletes en las ventanas. Aunque lo ideal sería cambiar las ventanas que dan al patio interior por otras con doble o triple cristal oscilobatienetes para evitar los ruidos que proceden de los vecinos, el Estado de Alarma lo impide en estos momentos. En su lugar se pueden poner burletes en los marcos de las ventanas y comprobar si hay huecos en la caja de la persiana.
  • Aislar los techos sin obras. A través de los techos también se transmite el ruido de los vecinos. Estos elementos han sido y todavía siguen siendo un gran olvidado del aislamiento acústico, instalándose solo en un 20% de las ocasiones. Para aislar un falso techo, la mejor opción es el insuflado a través de los huecos de los puntos de la luz. Con esta aplicación no solo reduciríamos el ruido que percibimos, sino también el que producimos a otros vecinos.
  • Paredes de papel. Aunque tratemos de no alzar la voz, en ocasiones parece que las paredes hablaran. Esto es así por la deficiente construcción de algunos edificios anteriores a 2007, año en que entró en vigor el CTE. Para conseguir un mejor aislamiento, lo más rápido es colocar un trasdosado (estructura de yeso con lana mineral de roca) sobre la pared. Una buena opción a considerar cuando se levante el Estado de Alarma.
  • Poner alfombras infantiles. Empatía es la mejor palabra que podemos encontrar como solución a los correteos de los niños. Otra, quizás más efectiva, es colocar alfombras infantiles de piso grueso en la zona de estar y otras no tan gruesas a lo largo del pasillo. También las moquetas y las telas densas son unas buenas barreras acústicas. No obstante, se trata de una medida para emitir menos decibelios pero no para dejar de aislarnos del ruido vecinal.
  • Vigilar a las mascotas. La cara menos amable del confinamiento son las molestias que las mascotas pueden generar a los vecinos que no están acostumbrados a convivir en una determinada franja horaria. No obstante, también tenemos que ver el lado generoso de estos animales, que suelen acompañar a personas mayores que viven solas. Tener mascotas no deja de ser una responsabilidad y conlleva unas obligaciones: por ejemplo, en la Comunidad de Madrid se limita a cinco el número de animales que pueden permanecer en una misma vivienda. También el Ayuntamiento prohíbe la permanencia continuada de animales en terrazas o patios, debiendo pasar en cualquier caso la noche en el interior de la vivienda.

Para Knauf Insulation, “el diálogo es la mejor vía de entendimiento para resolver problemas de ruidos entre vecinos. Antes de proceder a hacer llamadas de atención, por ejemplo, con golpes en la pared, es mejor acudir a la búsqueda del vecino y plantearle, con buenas maneras, la situación. Cualquier otro tipo de medidas puede enturbiar la relación vecinal imposibilitando en muchas ocasiones una resolución efectiva del conflicto”.

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