Cinco consejos para evitar accidentes por sobrecarga de nieve

La mayoría de los edificios de la Comunidad de Madrid soportan desde los últimos días una sobrecarga de nieve en todas sus azoteas y tejados, si bien por ejemplo la normativa MV ya tenía en cuenta la misma desde 1963 cuando establecía como valores orientativos a incorporar en el cálculo de la estructura del edificio un peso especifico aparente de 120 kilogramos/m3 para nieve recién caída y de 200 kilogramos/m3 para nieve prensada o empapada y sobrecargas repercutidas por m2 en función de la altitud de las localidades.

Según el Gabinete Técnico del Colegio de Aparejadores de Madrid, en la actual situación, “lo realmente peligroso en cubiertas inclinadas es el deslizamiento de las placas de nieve acumulada, así como el derrumbamiento o colapso de los canalones por la sobrecarga de peso acumulado de la nieve o lo que puede ser peor, su deterioro por helada”, lo que al mismo tiempo puede provocar daños externos y humedades en el interior.

En opinión de los aparejadores de Madrid, como complemento de otros consejos realizados desde instituciones similares, deben seguirse las siguientes pautas concretas de actuación para minimizar el impacto de la nieve y de las posteriores heladas en viviendas y edificios:

  1. Limpieza de sumideros. Conviene limpiar los sumideros y no dejar que la nieve se hiele encima porque impedirá un correcto funcionamiento en estos momentos tan necesarios. “Si hay posibilidad de abrir surcos en las zonas nevadas de nuestras azoteas y patios facilitando la aireación de la zona acumulada y la correspondiente evacuación del agua de deshielo hacia dichos sumideros, conviene hacerlo para facilitar su eliminación”.
  2. Separación entre fachada y zonas colindantes. Abrir una pequeña separación entre la fachada y la nieve acumulada “ayudará a airear la masa de nieve en las zonas colindantes, facilitará su deshielo e impedirá humedades y filtraciones, sobre todo si la nieve está por encima de los baberos de la impermeabilización”, según los aparejadores de Madrid.
  3. Cuidado con las calderas expuestas a la intemperie. Si no se prevé que haya circulación de agua, “conviene proteger las tuberías de agua de entrada y salida a las mismas si están expuestas para evitar su congelación, teniendo en cuenta que se anuncian temperaturas bajo cero”, indican los aparejadores de Madrid.
  4. Retirar nieve, hielo y agua de los perfiles de puertas y ventanas. Si esta masa no se retira y llega al punto de congelación, la apertura de estos elementos se dificultará enormemente.
  5. Vigilar los sobrepesos de nieve en elementos exteriores de las fachadas. Por ejemplo, aparatos climatización, toldos y otros elementos similares. “Además, hay que vigilar los equipos exteriores de climatización apoyados en un patio/azotea para que la altura de la nieve acumulada no impida un correcto funcionamiento de los mismos”.
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