Estación Barceloneta del Metro de Barcelona

Acaba de ponerse en marcha el proyecto Improve Life que, promovido por CSIC y TMB, trata de evaluar la calidad del aire en la red de metro y proponer medidas para alcanzar un transporte público más limpio beneficiando así a usuarios y trabajadores.

El proyecto IMPROVE LIFE

El proyecto IMPROVE (acrónimo de la denominación inglesa Implementing Methodologies and Practices to Reduce air pollution Of the subway enVironmEnt) recibe el apoyo del programa LIFE de la Unión Europea, dedicado a la promoción de acciones de protección del medio ambiente y de conservación de la naturaleza y del clima, que aporta el 50% del presupuesto total de € 813.727.

Con el proyecto se reafirma la colaboración entre el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), principal operador de transporte de viajeros de Cataluña, empresa que se distingue por el compromiso con la eficiencia energética, la reducción del impacto ambiental, la mejora de la calidad del aire y la promoción de la cultura de la sostenibilidad.

Comienzos del Improve Life

Ya en Enero han comenzado instalando equipos de medida en una estación de la Línea 5. Desde ahora hasta Septiembre se llevarán a cabo una docena de campañas de recogida de muestras en varios puntos de la red de metro de Barcelona.

Se medirá el nivel de concentración de micropartículas en suspensión y su composición química (tanto en estaciones como en el interior de los trenes).

Las mediciones se realizarán en momentos de circulación normal y durante actividades generadoras de polvo, por ejemplo, durante trabajos de renovación de vías.

Además de las partículas, en el laboratorio se analizarán componentes ferroviarios susceptibles de incidir en el ambiente, como las escobillas de los motores eléctricos, los carriles, las zapatas de freno, la piedra de basalto, o hilos y bandas de contacto de la catenaria.

Estudios anteriores

En un estudio anterior, también realizado por investigadores del CSIC con la colaboración de TMB (entre 2011 y 2012), se constató que el aire de la red de metro contiene elementos contaminantes procedentes del ambiente exterior además otros resultantes de la abrasión de las ruedas de los trenes en contacto con los raíles, las tareas de limpieza o los trabajos de mantenimiento, entre otros. Los datos obtenidos evidenciaron que los niveles de partículas están por debajo de la media de las redes de metro de las que existen datos y varían en función de las características de cada estación. Así pues, la calidad del aire es mejor en las líneas automáticas, con separación física entre tren y andén, o en el interior de los trenes como resultado del permanente filtrado del aire a través del sistema de climatización.

Posibles medidas

Dentro del proyecto IMPROVE LIFE, se llevará a cabo una exploración más a fondo del ambiente que se respira en las estaciones subterráneas, con el objetivo de proponer medidas para reducir la presencia de partículas nocivas para la salud. Así, por ejemplo: se estudiará si la aplicación al balasto de un baño con un polímero seco evita que se desprenda polvo durante los trabajos de renovación de la vía; si se pueden escoger materiales diferentes para frenos, ruedas y catenaria que sean más limpios e igual de eficaces; o si se puede perfeccionar el proceso de renovación del aire de los túneles a través de los pozos de ventilación situados a lo largo de la red.

 

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