Arquitectura vernácula y de vanguardia en “La Casa del Desierto”

Arquitectura vernácula y arquitectura de vanguardia se dan la mano en “La Casa del Desierto”

La Casa del Desierto de Guardian Glass fue diseñada siguiendo las premisas de la arquitectura más vanguardista. Se trata de una vivienda hecha totalmente de vidrio que contrasta drásticamente con la arquitectura tradicional del lugar donde se emplaza; las casas-cueva de la comarca de Guadix (Granada). Esta arquitectura vernácula busca dar solución a los problemas de habitabilidad que existen en esta región.

En el mundo de la arquitectura, cada vez se impone más un estilo donde imperan las formas rectas, limpias y puras; proyectos con un gran enfoque hacia el exterior, que dan sensación de ligereza al tiempo que resultan imponentes, donde predomina el empleo del vidrio o materiales reflectantes. Un estilo en el que sencillez y vanguardia se dan la mano, y que cada vez está más unificado a nivel global, a diferencia de las arquitecturas y los estilos vernáculos.

La Casa del Desierto de Guardian Glass fue diseñada bajo todos esos parámetros, siguiendo todas las premisas de la arquitectura más vanguardista, algo que ha atraído la atención de medios internacionales, que se han hecho eco de esta vivienda no solo en clave arquitectónica, sino también como ejemplo de vivienda sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Además de eso, La Casa del Desierto es una vivienda hecha totalmente de vidrio, que contrasta drásticamente con la arquitectura tradicional del lugar donde se emplaza; el desierto de Gorafe, en la región de Guadix (Granada).

Las casas-cueva de la comarca de Guadix

La arquitectura vernácula de las distintas áreas geográficas es, en muchos casos, una arquitectura que busca dar respuesta a un ecosistema y a unas condiciones ambientales específicas, tratando de encontrar la solución a los problemas de habitabilidad.

Factores como la orografía, las temperaturas, el sol, el viento, las lluvias, o la disponibilidad de materiales y de agua, juegan un papel importante a la hora de determinar las necesidades del hábitat humano. En consecuencia, los métodos constructivos, así como la disposición o morfología de las construcciones, se verán muy marcados por estos condicionantes.

Así sucede con la comarca de Guadix, una de las zonas rurales más singulares y especiales de España. Está entre los casos más auténticos e interesantes de la arquitectura vernácula española, con las denominadas viviendas trogloditas o casas-cueva, caracterizadas por su belleza y su tipismo. En esta comarca hay casi 2.500. Aun hoy se siguen habitando y construyendo.

Estas viviendas han sido excavadas en la montaña arcillosa, un aislante natural que hace que la temperatura dentro oscile entre los 18ºC y los 21ºC; cálidas en invierno y frescas en verano. Una isotermia que son capaces de mantener a lo largo del año, a pesar de que el clima presente condiciones muy contrastadas estacionalmente. Además de ese confort térmico, estas viviendas se caracterizan por el silencio y la tranquilidad que se respiran en su interior.

Las casas-cueva; inspiración y contraste para La Casa del Desierto

Esta región y su arquitectura fueron inspiración, pero también contraste, para los creadores de La Casa del Desierto. A través de una construcción tan aparentemente opuesta a las vernáculas, hemos intentado crear una vivienda que logre los mismos objetivos que los habitantes de la región buscaban con la construcción de sus viviendas-cuevas. Tradición y modernidad se dan la mano a través de una arquitectura que busca enfrentar los mismos retos y hacer la vida de sus habitantes más confortable, donde la temperatura exterior no sea impedimento para lograr un interior confortable, y donde la vivienda sea un remando de paz y silencio, el lugar idóneo para el descanso. En La Casa del Desierto lo hemos conseguido gracias a un vidrio de triple capa que protege la casa del frío y el calor. Esta vivienda es un experimento con el que hemos querido demostrar que, con el vidrio adecuado, se puede lograr el máximo confort en el interior de la vivienda sin importar el frio, el calor, o el ruido que haya en el exterior. Un vidrio que, cualquiera que lo desee, puede tener en su vivienda.

Así lo contaba Špela Videčnik, arquitecta de OFIS Arquitectura, experta en entornos medioambientales extremos, y una de las diseñadoras de La Casa del Desierto: “Hemos hecho un diseño para un paisaje muy impactante de condiciones de lo más adversas. Hemos desafiado los elementos fabricando una casa de vidrio casi desprotegida de ellos -al contrario que las casas-cueva- pero que, en cambio, está en total armonía con el paisaje, lo mismo que las viviendas trogloditas. Los paneles reflectantes que coronan la vivienda ayudan a crear esa atmósfera de confort dentro de La Casa, como el muro de la cueva respecto al interior de la vivienda”.

Špela coincide en señalar que, en este tipo de entornos desérticos, lo más difícil es lidiar con las temperaturas extremas, con picos de hasta 45º durante el día y que pueden ser de 0º de noche. “A la hora de proyectar La Casa, lo más importantes era alcanzar el mejor rendimiento posible en las condiciones más extremas, al tiempo que se mantuviera la relación entre el interior y el entorno natural del exterior. También era necesario que la vivienda tuviera la resistencia estructural adecuada frente al viento fuerte y todas las fuerzas verticales”.

“Es un entorno salvaje precioso. Nos ha impresionado por su paisaje, así como por su interesante arquitectura vernácula; las casas-cueva. Esta era la forma en la que sus gentes se adaptaban al duro clima de la zona y, ahora, La Casa del Desierto es exactamente lo contrario”, concluía. Una arquitectura nueva, diferente, pero que busca hacer frente a los mismos retos que ya lo hacía la arquitectura vernácula.

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