Barcaza en el Sena rehabilitada por Kawneer

Barcaza en el SenaHasta ahora hemos visto numerosos casos de rehabilitación en edificios o viviendas, pero en este caso vamos a ver un ejemplo de construcción marítima: una barcaza fluvial.

 

La rehabilitación de esta barcaza de 1913 se centró en sus correderas y ventanas. Fue Kawneer, especialista en cerramientos de aluminio, la elegida para renovar la imagen de la embarcación y para convertirla en una estructura mucho más eficiente a orillas del río Sena, París. Tras un año de reformas, ya está preparada para la vida contemporánea que imaginaban los propietarios.

Vistas al Sena

Tras la obra se ha triplicado el espacio habitable, de 45 m² ha pasado a tener 125, siendo, además, su conexión con el exterior prácticamente completa gracias a las ventanas y correderas de Kawneer. Se ha creado en el casco una estructura completamente acristalada en forma de «U» que abre las vistas panorámicas y permiten el acceso directo a la terraza experior.

Barcaza con cerramientos KawneerComo reconoce Pierre Mouton, uno de los arquitectos: “antiguamente las embarcaciones estaban sujetas a las limitaciones dadas por su propio tamaño, pero hoy en día hay mucha más libertad en cuanto a proporciones”. Esto ha permitido, explica, “que los propietarios pasen mucho más tiempo en ella ahora que antes” y que disfruten, no sólo de más espacio, sino también del cambio estético que buscaban para esta casa flotante de nueva generación. Todo ello, “respetando su legado histórico y sin borrar el rastro naval característico de la embarcación”, que se ha mantenido.

La rehabilitación

Para comenzar con el proceso de reforma, el barco se trasladó a tierra. Allí, recuerda Mouton, el casco fue dividido en cuatro. “Por primera vez se intervino en su estructura, pasando de 20 a 30 metros de largo y ganando casi dos metros de ancho. La operación fue delicada porque no podíamos permitir margen de error en la ampliación para evitar problemas de fugas cuando el barco volviera al agua”. A esto le siguió una distribución más racional y eficiente del espacio habitable de la barcaza, que tras la transformación ha ganado unos 80m² por la estructura de cubierta que ocupa más de la mitad de toda su superficie.

También se aprovechó para revisar y mejorar los aislamientos internos de la embarcación. Kawneer ha garantizado el mejor aislamiento, tanto térmico como acústico, a través de una fachada de vidrio de 33 m².

Para no impedir el paso de la luz natural al interior se han instalado tres puertas correderas que lideran el frente y hacen la transición hacia la terraza. Con esta configuración de tres hojas se consigue una gran apertura, de casi 2/3 de la embarcación, así como una zona de paso generosa y amplia, que facilita los movimientos y el tránsito de los ocupantes dentro de la misma. En cuanto a los perfiles, remata Mouton, “optamos por marcos delgados con el fin de obstruir las vistas lo menos posible”.

De entre la gran variedad de acabados y texturas de los que dispone KAWNEER, el tono elegido para toda la carpintería ha sido el Textural Noir Biotite. Una tonalidad arena más resistente frente a arañazos y manchas.

Cerramiento Kawneer

 

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